Hace ya dos semanas y media que he conseguido lo que hace tanto anhelaba: certificado psicológico con reposo laboral. Ahora sí, estoy licenciada con derecho.
Siempre soñé con que esto me pasara: entonces iba a tener todo el permiso que quisiera para tirarme panza arriba y hacer nada, porque estaba certificado: estoy loca. Y resulta que no, que por mas certificado y mas no ir al trabajo, resulta que ahora me tengo que pasar dando explicaciones de las razones por las que no puedo ir al trabajo o no puedo irte a pagar los impuestos o no me dedico a limpiar la casa y estudiar en vez de estar todo el día durmiendo o mirando fijo la pantalla del ordenador.
Maldita gente, me tiene las pelotas al plato. Pero lo peor de todo soy yo, es mi cabeza. Hace dos semanas y media que estoy encerrada conmigo misma, y las cosas no han hecho sino empeorar. Creí que en cuanto me certificaran que podía mandar todo al carajo, iba a dedicarme a cuidarme, a hacer dieta, a dormir bien y despertarme temprano; a hacer gimnasia, mantener la casa limpia y luminosa, a estudiar con ganas y apasionamiento. Y no. No hago otra cosa que estarme sentada con cara de nada frente a la caja boba, o dormir, o fregar.
VAYANSE TODOS A LA REPUTA MADRE QUE LOS PARIÓ
(11/10/06)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario